Música: Ópera Moctezuma. Aria "Tace il labbro". A. Vivaldi (Romina Basso_Alan Curtis_Il Complesso Barocco)

 

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Presentación
Celso Fuentes Martos
Uno de los principios básicos para quienes deseen conocer su ciudad sumergiéndose en ella, consiste en aproximarse cada vez más e intensamente a todo su conjunto, a su globalidad , incluso a su concepto; consiste en acceder a su parte medular y a su esencia más vital; consiste, en definitiva, en penetrar en su historia...
En el caso de quienes amamos Granada, nuestra hermosa ciudad, la cuestión se concreta en la necesidad de conocerla cada vez más porque conociéndola como ella se merece irá desvelándonos mansamente sus ignotos y profundos secretos, sus íntimas querencias y los desgarros de su grandiosa alma secular para que lleguemos a poder hacernos cada vez más suyos y nosotros a ella, en justa reciprocidad, cada vez más nuestra. Esta sencilla razón puede conseguir orientar a quienes quieran hacia esas raíces culturales que nos conforman así como en dirección a unos fundamentos eticoestéticos radicales que, sin duda, llegan a condicionar nuestro deber y querer hasta impelirnos a la práctica del necesario y esencial reconocimiento de lo más genuino de esta mágica urbe que nos contiene que no es otra cosa que el maravilloso, recóndito y espléndido barrio sintético del Albayzín que no sólo suele transmitir las poderosísimas vibraciones de su fluir histórico, la intensidad de su hálito y el vigor de su pulso sino, también, la sutileza de una lábil invitación a que se comunique, incluso apasionadamente, algo de su lánguida belleza paradójica y de su dilatada historia que no es más que nuestra propia historia.

Por todo ello, invitémonos al Albayzín, obliguémonos a un recorrido por nuestras casi olvidadas sensaciones urbanas más genuinas. Cancelemos las deudas que hayamos podido contraer con el tiempo, con nuestros ancestros y con nuestra diferencial y especial cultura de pueblo viejo, sabio, sincrético, tolerante y generoso y dejémonos llevar al nada proceloso mar de una impresionante memoria colectiva que tanta identidad podrá hacernos recuperar. Merece la pena.

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